Ya tengo la idea. ¿Y ahora qué?

Por fin hemos dado con una idea que nos parece buena.

Por ejemplo:  

 

Ante un dilema de gran intensitat, sobretdo dramática, podemos cambiar nuestra manera de ser, pensar, sentir i vivir.

 

¿Por qué creo que es buena? Porque he hecho la prueba de las cuatro historias. He imaginado, entre otras, que podría ser:

 

1.- La historia de una persona tiene que declarar en contra de un amigo. ¿Lo ayuda o lo hunde?

 

2.- Un hijo que ve como a su padre se le declara una enfermedad incurable y muy dolorosa. El dilema es escoger entre cantidad y calidad de vida y, llegado al extremo, pensar seriamente en la eutanasia.

 

3.- Un sacerdote que duda de si tiene que denunciar a otro sacerdote que ha matado a un tercero con el argumento que era para preservar el sagrado secreto de confesión.

 

4.- Un hombre, creyente y practidante, con cuatro hijos, pierde el trabajo, es abandonado por sus compañeros y amigos y cae en una situación insostenible. Su esposa queda embarazada. La situación llega a tal extremo que se plantea el aborto, en contra de todos sus principios.

 

Las cuatro historias pueden cumplir el requisito de la idea. Situaciones que conducen a plantearse los principios.

 

IMPORTANTE: Nunca sintamos miedo de partir de un estereotipo ni de un tópico. Más vale partir de un tópico de forma consciente que acabar cayendo en él.

 

 

IMPORTANTE: No debéis mostrar a nadie vuestra idea. Repito: a nadie. Ya mostraréis el resultado final y ahí estará vuestra idea. Siempre hay el inteligente de turno que, rápidamente, te dice que no es buena, que se podría mejorar, que él haría… Pues bien: que se meta sus opiniones donde le quepan. Que él escriba su historia. Cuando empiezas a escribir, solo hay dos cosas: tú y el papel. Nada más y nada menos. Y nadie, bajo ningún pretexto, debe inmiscuirse.

NO HAY NINGUNA IDEA QUE SEA MALA. ¡NINGUNA! En todo caso, hay ideas que aún tienen que pulirse.

 

Por lo tanto, ahora, como yo pienso que la idea es buena, el siguiente paso es escoger la historia que mejor se ajusta a mi forma de ser.

De entre las cuatro, yo decido (por ejemplo) escoger la segunda, la de la eutanasia. Y la decisión la tomo yo, sin nadie que me indique nada. No pregunto a nadie, no hago una encuesta, no monto un referendum. Lo decido yo porque me da la gana, porque quiero. Porque voy a contar MI historia con MIS palabras y MIS sentimentos.

¿Ha quedado claro este punto? Si no ha quedado claro lo repetiré mil veces, un millón si es necesario. Este punto es vital. Soy yo, solo yo, únicamente yo quien escribe. A menos que sea una obra a cuatro manos, que también las hay.

 

El siguiente paso es escribir un resumen de cómo puede ser esta historia.

Veamos una posible historia:

 

 

RESUMEN:
“Ana (divorciada, 40 años, un hijo, economista, ocupando un cargo importante en una empresa de asesoría) asiste a la fiesta que la segunda esposa de su padre ha montado con motivo del sesenta y cinco aniversario de su marido. 

Durante la fiesta, el padre (dueño de una empresa) anuncia que ha decidido retirarse y dejar la dirección en manos de su otro hijo Andrés, para dedicarse a su hobby, las maquetas de tren, porque considera que en esta vida ya ha hecho todo cuanto tenía que hacer.

Dos meses después al padre se le manifiesta un cáncer con metástasis. El médico que lo dictamina es, al mismo tiempo, el amante de la Ana.

Ana y Andrés se reúnen para decidir lo que se tienen que hacer: si comunicarlo al padre o, visto el poco tiempo que le resta de vida, callar y hacer como si no sucediera nada. Deciden no comunicarle nada, aunque con reticencias por parte de Ana.

A partir de aquí entran en el juego de yo hago que no sé nada y tú me haces creer que no sabes nada, pero el padrelo intuye.

La enfermedad progresa rápidamente y el padre es ingresado. El deterioro es demasiado evidente y se establece una relación entre padre e hija que no se había dado hasta aquel momento. El padre siempre había tenido debilidad por el hijo y había apartado a la hija, pero en la hora de la verdad la hija demuestra mucho más carácter, hasta el punto que el padre le pide que acabe con su vida, porque el médico se inhibe y el hijo se asusta.

La hija toma, finalmente y en contra de sus principios, la decisión de ayudar al padre a morir.

A partir de este momento la hija ve como todos los principios que el padre los inculcó no sirven para nada (teóricamente) y se percata de la soledad frente a la muerte.

El día que llega con la intención de inyectarle una dosis mortal de morfina, el padre muere.

Después de la muerte del padre, la hija descubre que también está sola y que toda su lucha por conseguir un lugar en medio de la sociedad ha sido una pérdida de tiempo.”

 

Esto es un resumen. No es todo lo que va a ocurrir. Ni ahí están todos los personajes que van a salir ni todas las circunstancias ni muchos detalles que irán surgiendo conforme avanza el proceso de creación.

¡Ah! Que a nadie se le ocurra tomar esta idea. No por nada, sino porque cada uno tiene su propia idea y tomar la de otro es no entender ni aprender nada. Hay que sacar a la luz lo que cada uno lleva dentro: su personalidad, sus deseos, sus miedos, sus ilusiones… Entonces será crear.

Cada uno de vosotros debe hacer lo que yo he hecho, pero con su idea.  Debe escribir un resumen de lo que será su historia, con sus personajes, sus situaciones…

Evidentemente, dar consejos escritos, a través de un blog, no es lo mismo (ni nunca lo será) que dar un curso completo. Pero, algo es algo.

 

¡Bueno! Ya tenemos trabajo para los próximos días. Y ya vamos avanzando.

¿Os dais cuenta de lo importante que es la idea?


 

 

 

 


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